Incluso antes de
Incluso antes de mi infancia ya sabía el caos de mi vida
en la sangre traia atemporales dolores y abismos,
y me fueron revelados estadios de oscuridad
una voz me hablaba y decía
que frío hay aquí, que desolación
tu ya sabes los tortuosos caminos, cansancios y náuseas,
delirios de muerte, no podrás como otros
llenarte la boca con la palabra amor,
tampoco saldrás a la ventana que da al prado de los girasoles,
sabes que la pureza está vedada para ti, y el agua dulce y cristalina no llega
a tus labios, no tengo que decirte que estas ausente de
las grietas suaves y las horas de tierna contemplación, habitando
hostiles estancias, rodeado de males y seres pértreos de odio
y maledicencia, bien sabes que no hay ninguna luz
por aquel camino que es una masa densa
en la que flotas, una atmósfera que impide hablar o moverse,
bien sabes que no te rodea la bondad no te preguntarán por los pasos
o las manos que tocan con leves dedos
una nube o el hálito, tampoco volverás con un sueño ya tarde
a un tibio letargo, ni luces abrasivas, ni sonrisas cadenciosas,
ni colores que son sabores, ya sabes de este errático corazón, errática noche,
bien sabes que no hay guía, no hay norte
en estos horizontes, ni horizontes ve esta nada vaporosa
en brumas, ya sabes el caos de tu vida,
y estos espacios de sombra
así una voz hablaba y decía, incluso mucho antes
de mi infancia oía estas palabras
